Si buscas una desconexión total a solo 15 minutos de Barcelona, Can Valldaura es el secreto mejor guardado de la sierra de Collserola. Situada en la vertiente norte del parque natural, esta masía histórica ofrece algo que pocas tienen: un silencio absoluto rodeado de bosque y unas vistas privilegiadas hacia el Vallès y la imponente montaña de Montserrat.
La boda de A&J fue el ejemplo perfecto de cómo celebrar una boda rústica y elegante, lejos del ruido de la ciudad. Como fotógrafo de bodas, trabajar aquí es un regalo: la luz del atardecer cayendo sobre Montserrat crea un fondo dramático y espectacular para las fotos.
Ceremonia en el corazón del bosque
Uno de los mayores encantos de casarse en Can Valldaura es la sensación de estar perdidos en la naturaleza. A&J eligieron la explanada frente a la casa, frente a los árboles para darse el «sí, quiero».
La decoración respetaba la estética orgánica del entorno. Fue una ceremonia cargada de emoción, donde el entorno verde y el aire puro de la sierra crearon una atmósfera íntima que capturé con mi estilo documental: sin intervenir, buscando las miradas reales y las lágrimas de felicidad de los invitados.
Sesión de pareja: Luz de mediodía y vistas infinitas
Tras la ceremonia, aprovechamos el entorno de la finca para la sesión de recién casados. Al ser una boda de día, la luz del mediodía sobre la sierra de Collserola nos regaló unos colores vibrantes y llenos de energía.
No hizo falta irse lejos. Mientras los invitados disfrutaban del aperitivo bajo la sombra de los árboles, nos escapamos unos minutos para respirar y conectar. Buscamos el refugio de la vegetación mediterránea para conseguir una luz suave y favorecedora, y aprovechamos los miradores de la masía donde la silueta inconfundible de Montserrat se recortaba nítida en el horizonte.
Fue un paseo breve y relajado, sin posados forzados, solo ellos dos disfrutando de sus primeros momentos de casados con el paisaje del Vallès a sus pies.
Fiesta en una Masía con historia
El banquete se celebró en el salón interior rústico, un espacio que respira la historia agrícola de la masía. La comida del Catering Moncho’s y el ambiente relajado hicieron que todos se sintieran como en casa.
La fiesta posterior fue tremenda. Me encanta quedarme hasta bien entrado el baile para capturar esas fotos dinámicas, con luces y movimiento, que cierran la historia de un día perfecto en la montaña.
La boda de A&J en Can Valldaura fue una celebración auténtica, conectada con la tierra y el paisaje.
¿Estás pensando en casarte en Can Valldaura o en una masía en Cerdanyola? Como fotógrafo especializado en bodas naturales cerca de Barcelona, me encantaría ayudarte a guardar estos recuerdos con la misma naturalidad que se vive allí.